El
adversario de la luz
Sobre
Dios y la tarde
sobre ese enigmático nombrarse
como mamíferos del ser y de las cosas
esta es la altura de mi deseo
el dorso de una soledad que se ofrece a sí misma
para acariciarle la grupa
demando un amor bárbaro
demando la dimensión de tus genitales en el jardín
para comprobar la última premisa
del mundo excepcional
y del mundo corriente
este es el hombre que me dio estatura
el adversario de la luz
persistirá cuando el amor se convierta
en una cuestión privada
cubrirá el territorio con sus soldados furiosos
y nos miraremos como un triunfo de lo íntimo
las cosas que conoceremos serán auténticas
y serán resplandor
nadie sospechará
no preguntarán a dónde voy
atravesando constantemente un túnel
a dónde
cuando en realidad
como un cascabel inquieto en mi pelo
estaba tu risa
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