Soy
campesina
¡Ahora
soy la linda campesina salvaje
que vaga por la selva, despreocupada y franca;
a mi paso armonioso se estremece el ramaje
y musita el sendero su plegaria más blanca!
Con
la boca teñida del jugo de mis fresas,
la cabeza en desorden y la falda prendida,
voy en medio del bosque apartando malezas
y absorbiendo la savia que renueva la vida.
¡Mis
pupilas hoy tienen la luz iridiscente
que tienen las montañas en plena primavera;
mi boca jubilosa sonríe alegremente
y el alma, con ternura, se me desborda entera!
¡La
tierra tiene un vago perfume de violeta,
y al sentir cómo emanan vigorosos efluvios,
enervando el espíritu de una dicha secreta,
me he tendido en el oro de los trigales rubios!
No hay comentarios:
Publicar un comentario