lunes, 6 de julio de 2026

GABRIEL ARTURO CASTRO

 

  

 

Pies de caza

  

Al repetir tres veces la palabra fruto,
las sílabas de su nombre,
el pie rompe la almendra, ataca el olivo,
sea su punta, talón o zapato de madera.

De pronto se advierte un olor vivo y subido,
olor que dejan los pies de caza.
Señal de inutilidad:
los talones cortan la cáscara,
derraman su fragante aceite
sin sesgar la semilla madura y descubierta.

El fruto se quedará atrás del pie que lo sigue.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario