Poema
del vello
Leal
a su mandato solar
leal a su fauna
crecí sana en el nuevo orden
nos comprometimos con los hechos naturales
y las guerras
hubo pezones, derrames,
frutas
muy azules, una mujer como un alambre pelado en
el centro de lo real
escandalizamos al restaurante con la estampa
del santo local martirizado por su fe
a cambio confiamos
en un
dios que hervía
en su sombra nos congregamos
para besar
y ondular
con dignidad la casta y el corazón
en una serie de
encabalgamientos y decretos
y dolce
stil novo
y toda
esta sinceridad de la naturaleza trovando
la lengua el brillo labial la
placenta
el
Pentecostés
y el amor perlado como una novia sudando
adiviné sus nalgas, sus cosas propias
y su vello
digno como es digno el vello de quien
está esperándote en las fronteras
para endurecernos como bóvedas
y muerdo
su pubis tornasol, muerdo
las bóvedas
muerdo las
fronteras
todo me funda
en la espalda el amor
y creo en los dientes
y el corazón a dónde
dónde el corazón siamés
si la vida es un decir inmenso
si creo en un muslo
avanzando río plateado
hacia mi boca:
témenos
como un anzuelo brillante
el cuerpo es una flecha que disparamos sin ver
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