Acoso
escolar (trinchera)
Florecen
en los tiestos, entre las plantas
nuevas, semillas de otros años: un
pensamiento, un no me olvides, así,
desparejados, asomando en los brezos.
Ha
sido un verano duro, largo otoño, un
llorar contra el viento cada tarde, un tratar de
tragarse todo, to-do-co-mo-pue-das.
Tu
hija gime en sueños ¿es mi culpa? y el
miedo la despierta.
La
estás viendo salir a su feroz combate, que
es lucha de dragones por la cima, por
conquistar un pico azul.
Muy
lejos.
Para
poder vivir tranquila un día.
Para poder sentirse al fin
a
salvo.
De:
“Un refugio en la espesura”.
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