Te
conquistaron con plata
y al
trote viniste al centro,
algo tenías adentro
que te hizo meter la pata;
al diablo fue la alpargata
y echaste todo a rodar;
el afán de figurar
fue tu «hobby» más sentido
y ahora, hasta tenés marido…
las cosas que hay que aguantar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario