Poema
del castaño
Pasado
el viento que con violencia
arrancaba
las hojas del castaño
la calma regresó y fue de nuevo
otoño para árboles y campo.
Las
hojas del follaje continuaron
su caída, como antes de los vientos,
sin nadie que sacara por la fuerza
el árbol, lo que daba a los inviernos.
Mirando
el desprenderse de las hojas,
yo pensaba en la vida del humano,
que pone su violencia sobre todo
y tanto se enardece por los cambios.
Pasada
la ansiedad y el afanarse,
otro cielo comienza, y todo sigue
su curso, por la fuerza de la vida
que guía desde adentro a lo que vive .
Sería
más sencillo, acompañarla,
ayudando a los partos de los tiempos,
dejando a los otoños y veranos
que enfrenten con su fuerza a los inviernos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario