El
estucado es la epidermis de los tabiques, un lisérgico sobrio y sugerente que
siempre te ofrece compañía. El gotelé es un relieve imperfecto y un plano
imposible, una guerra de pintura congelada en el tiempo y el acné perenne de
los hogares. Por eso alisé mis paredes.
De:
“Inventario domestico”
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