Brezo
Hablas
tú de pálidas prímulas,
de frágiles y fragantes flores,
del junquillo y de la flor del cuco
que perfuman la pradera en primavera.
Pero dadme a mí el brezo,
el brezo con aroma de miel,
el encendido brezo gitano:
¡esa es la flor para mí!
Amas
los senderos del jardín,
los céspedes pulidos y los valles,
los trigales y la umbría vereda,
y las velas de pescadores en el mar.
Pero dadme a mí el páramo,
el noble páramo púrpura,
el libre y lejano páramo sin fin:
¡esa es la tierra para mí!
No hay comentarios:
Publicar un comentario