martes, 23 de septiembre de 2014

LEOPOLDO LUGONES


 

Rosa marchita

 
Rosa marchita que el amante guarda
entre viejos y pálidos papeles
que a ese recuerdo vagamente fieles
siente pasar bajo su mano tarda.

Quizá recuerda un algo de la vida
de aquel amor, tras tantos desengaños,
y por eso parece que, a los años,
no está muerta la flor, sino dormida.
 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario