lunes, 27 de febrero de 2012

CÉSAR SIMON




Cuando amas


Permanece en silencio cuando amas.
Escucha al fondo
la vastedad de la respiración,
la gota de agua y el rumor del viento.
Y ven lejos.
Ven, al amor, de lejos.
Desde la noche,
desde el desierto,
arrimado a los muros,
a perecer en él, como acto único.


ELSA CROSS






Las hijas del viento


12


Escriben con sus dedos ligeros
tu Nombre
                    sobre la arena
repiten como plegaria
                                            su grafía

AURORA LUQUE


  

La leyenda del cuerpo

Reconstruir un cuerpo
fragante en la memoria:
ingresa en el recuerdo semidiós
y en el olvido, viento

El tacto: narraciones
de una teogonía suficiente:
ninfas en la saliva, los mensajes
de iris en la sangre, el asediar
de amazonas, cuantas alegorías
quisiéramos del fuego, la conciencia
suprema de la piel.

El cuerpo amado nunca
es solamente un cuerpo.

ÁLVARO SALVADOR




Descripción de un cuerpo


II


Desnuda eres
como el azul del mar,
un mar bravío.

EDUARDO LIZALDE




Que tanto y tanto amor se pudra, oh dioses...


Que tanto y tanto amor se pudra, oh dioses;
que se pierda
tanto increíble amor.
Que nada quede, amigos,
de esos mares de amor,
de estas verduras pobres de las eras
que las vacas devoran
lamiendo el otro lado del césped,
lanzando a nuestros pastos
las manadas de hidras y langostas
de sus lenguas calientes.

Como si el verde pasto celestial,
el mismo océano, salado como arenque,
hirvieran.
Que tanto y tanto amor
y tanto vuelo entre unos cuerpos
al abordaje apenas de su lecho se desplome.

Que una sola munición de estaño luminoso,
una bala pequeña,
un perdigón inocuo para un pato,
derrumbe al mismo tiempo todas las bandadas
y desgarre el cielo con sus plumas.

Que el oro mismo estalle sin motivo.
Que un amor capaz de convertir al sapo en rosa
se destroce.

Que tanto y tanto amor, una vez más, y tanto,
tanto imposible amor inexpresable,
nos vuelva tontos, monos sin sentido.

Que tanto amor queme sus naves
antes de llegar a tierra.

Es esto, dioses, poderosos amigos, perros,
niños, animales domésticos, señores,
lo que duele.

domingo, 26 de febrero de 2012


ALEGRÍA AGOSTO




Dádiva


Te presento mi boca húmeda
reserva de silencio
escarcha,
mi espíritu
tazado por nombre
indeleble para ti
hoja por hoja

te profeso
en la tibia arena
oración de victoria
madrugada de insomnio
y me empeño delirante

te regalo
mi cintura envuelta en alcatraces
perfumando el lecho que reposas
para el eco que repite
que guardo tu beso todavía



Ansiedad


La sinfonía de tu voz:
Suavidad de tu peligro
Seduccion transparente…

Retorna el deseo por besarte
alivias la pesadumbre añeja
en mi tu impulso de exhalar tu aliento.

Toma mi espíritu
        -que contigo vuele al infinito
                y escudriñe pliegues celestiales.

No quiero que nada me aleje
        no intento impedirlo
                tiemplo.



Mío


Destila amor tu perfume
silueta que dibuja mi horizonte incierto

                Te llamo

Desnudo mi torso
        en éxtasis percibe tu fragancia
       
El cristal de mi alcoba
vislumbre aquel caminar presuroso
mío en imágenes en silencio
en festín que disfrutamos
con ritos enardecidos
tu sombra y la mía.



Diminuta en la penumbra te invento


En la fecunda noche
flor de loto luna que se abre…
en el desafiar del insinuante rocío…

Tu voz, a mi oído murmura una balada
impulso por estrellas que seducen
                Frágil
                diminuta
amo inmersa en el vacío.



Hacia espacio prohibido


Camino alma de hambrienta de caricias
y la sangre se convierte en llamarada
ilusiones en la bruma
deseo del pecado
esperanza de hallarte

Es angustia
este amor todo manantiales de ternura
arrebatos por besar tu ser ajeno
en cómplice refugio

Mi loca impaciencia
suscribe pasos amantes.



Al rugir tormenta por tu nombre (clamo)


Siete letras atormenta la razón
por mi boca destilan contraseña
con quien condena las pupilas
a la esencia cristal por una orquídea

Mi alma en busca de tu alma
aguarda encuentro en un infinito
bronce peso de cielo martillado.

Deletreo tu nombre
                        al filo de mi almohada

Y el corazón agita la esperanza
de viajar con mis labios por tu cuerpo.