sábado, 28 de diciembre de 2024

GARY DAHER

 

  

 


El camino del fuego

[fragmentos de La senda de Samai]

 

 

 

 

VEINTIUNO

 

1
Abrir los ojos es el acto mágico que hace desaparecer el mundo.

 

2
La verdad, amarga como la cicuta, nos despierta del sueño del mundo.

 

3
Despertar en la oscuridad te da la oportunidad de encender tu propia luz.

 

 

NILTON SANTIAGO

  

 

 

 

Mantenerse fiel a las ideas es más fácil para un perro

 

Si el peso de un hombre

es inversamente proporcional a su vacío,

el peso de un perro

es inversamente proporcional a su ladrido.

 

Lo sabemos y, por ello, lo saludamos

para que nos deje entrar.

El perro nos dice «buenos días».

Nosotros, en contestación, le ladramos.

 

Mercado de Belén se llama, aquí al lado del río Itaya.

 

También estuve con mi padre en el otro Belén,

allí descubrió que a Dios lo respiramos.

 

Nos advirtieron varias veces de no ir a ningún Belén.

En Tierra Santa un soldado,

aquí, en la selva, un mototaxista.

 

En el otro Belén mi padre se deslizó y besó

el lugar donde -dicen- nació Jesucristo.

Aquí, nosotros, nos agachamos para recibir una «limpia»

que «cura» la infertilidad.

 

A ella le atraen las paradas con productos esotéricos,

«los amarres» y los «brebajes afrodisiacos»

(el «R.C.», el «Sígueme Sígueme»).

 

Compramos «Palo santo», «Ají charapita»

y jabón «Abre caminos».

También un extracto de «Uña de gato» con «Maichil».

 

Le han dicho que deshace los tumores,

como ese que le ha brotado a mi padre

en la hipófisis,

como una perla de átomos.

 

(Y al que oigo expandirse desde dentro de mí).

 

Salimos del mercado,

el perro se despide de nosotros.

Yo, en agradecimiento, le arrojo mi ser.

 

Al salir de Belén, en Tierra Santa,

unos soldados nos pidieron los pasaportes

y nos preguntaron si sabíamos ladrar.

 

«¿El peso de ser extranjero en tu propia tierra

será el mismo que el de no ser?»,

le pregunto al mototaxista Bora

que nos trae de vuelta.

 

«Tanto buscar el origen, la divinidad,

cuando hasta un simple gusano suri

es hijo de la colisión de dos estrellas», me dice.

 

¿El epitafio será entonces el haber nacido?

 

 

SANTIAGO GRIJALVA


 


 

Agenda

 



I

 

Las tareas me encojen

los hombros

me siento

absurdo al rozar

la responsabilidad canina

de ladrar al mínimo sonido.

 

Pero los truenos

me separan de la labor

y me vuelvo

para desangrar en un cuaderno.

 

 

 

ISHIGAKI RIN

 

  


Vivir

 


No puedo sobrevivir sin comer.
Arroz,
Verduras,
Carne,
Aire,
Luz,
Agua,
Padres,
Hermanos y hermanas,
Maestros,
Dinero también, corazones también
No podría haber sobrevivido sin comer.
Con mi estómago lleno
Cuando me limpio la boca,
Esparcidos por la cocina
rabos de zanahorias
huesos de pollo
Las tripas de mi padre
En mi cuadragésimo atardecer
Por primera vez las lágrimas de una bestia salvaje llenaron mis ojos.

  

Versión de: Yosbeli Delgado.

 

 

viernes, 27 de diciembre de 2024


 

SAITO MOKICHI

 

 

 

Fulgor de nieves el Monte Azuma,

se adentra el tren en la comarca

de mi madre al fondo del camino.

 

TAKAKO ARAI

 


 


Danza del alma




Se arrastró desde la montaña de escombros a medianoche, una cola larga y delgada
Una cola que se retuerce
Son las entrañas del alma
Iluminadas en verde fluorescente brillante
En su cabeza translúcida, muestra sus dientes de conejo
Sus ojos no tienen centro a pesar de que fija su mirada
Se ondula y luego salta
Salta
No comeré carne de cuellos humanos, son muy duros
La gente no es buena para manejar las cosas
Simplemente se inclinan una y otra vez como tontos
Podría ablandarlos con vinagre
Un canal de lluvia se deshace en los empalmes
Y las aguas residuales salpican los caminos
El duende del alma lo atrapó con sus garras
Ante nuestros ojos, cruza un cable
Y en el hombro de un poste eléctrico
El alma hace
Un baile agitado
Sacudiendo sus intestinos hacia atrás y hacia adelante
Así es como me da hambre otra vez
El mundo en estos días está tan lleno de basura
Estoy harta de comerla, no necesito tus estúpidas ofrendas
Estirándose, encogiéndose, comienza la digestión, palpitante y verde
Y eventualmente, gotitas de fuego llueven desde el final del final
Un gato tigre levanta la barbilla y lanza un grito, Miau, amigo
El alma ondula luego salta
Salta
Salta
Ignora las pestañas estúpidamente hermosas levantadas con un rizador de pestañas
Una cae sobre la clavícula de un chico popular por su ineficacia
Brinca a un pecho colgante que no puede resistir la gravedad
Galopa a través de los sabelotodos aferrada a los pelos de la nariz de la autoridad
Se ondula y salta
Salta, se ondula y vuelve a saltar
Salta
Una hermosa, extraña ave intestinal, verde palpitante
Muestra sus dientes de conejo
La basura del Día de la Calamidad²⁹ y
El Día de la Borrachera (hipo) ambos pertenecen al alma
Oye, ¿debo elegir
cuánto tiempo te queda?
¿Agarrarlo? ¿Excavar en él con mis garras?
Pero maldita sea, es demasiado difícil
No girará, tu cabeza tampoco.
Miau, amigo
El alma toca insistente y delicadamente
Pisa, sacudiéndose baila
Esparciendo gotitas de fuego
Impulsa una bicicleta
Me ha dado hambre
Soy un cuerpo vivo, sexual y sagrado, así que
Soy sensible donde mi cuerpo se estanca
Así que entonces
Agarrando, cavando
Haré gimnasia
Por el tiempo que te queda
¡Oye!
Tú, altanero bueno para nada
Esa ofrenda de durian³⁰, no la aceptaré.

 

 

 

29.- "Día de la calamidad”—que Arai inventó— es un homónimo de la palabra martes (kayōbi), y "Día de la borrachera” es el homónimo de miércoles (suiyōbi).

30.- “Rey de las frutas” en el Sudeste asiático, conocida como la fruta más apestosa del mundo.