martes, 27 de enero de 2026

LUIS FELIPE CONTARDO

 

 

Vespertina

 

Fue así, clara y azul, la tarde aquella.
Tardes, en que del mundo en el santuario,
Cada lirio silvestre es incensario,
Y lámpara de oro cada estrella.

Con rumores de mística querella,
Flotaba sobre el valle solitario
La oración del musgoso campanario
Que entre los techos del lugar descuella.

Murió esa voz. De la montaña bruna,
Bajó una garza con callado vuelo
Al dormido juncal de la laguna

Todo fue paz… y en la infinita calma
Del día agonizante, subió al cielo
Como el aroma de una flor, su alma.

 

lunes, 26 de enero de 2026


 

VERA BRITTAIN

 


 

A mi hermano 

(En memoria del 1 de julio de 1916)


Tus heridas de batalla son cicatrices en mi corazón,
recibidas cuando, en aquel gran y trágico “espectáculo”,
tú desempeñaste tu papel,
hace dos años.

Y, plateado bajo el sol de la mañana estival,
veo brillar el símbolo de tu valor:
esa Cruz que ganaste
hace dos años.

Aunque ahora de nuevo miras volar la metralla,
y escuchas los cañones que cada día rugen más,
como en julio,
hace dos años.

Ojalá resistas para guiar la Última Avanzada
y, con tus hombres, perseguir al enemigo en fuga,
como una vez en Francia,
hace dos años.

 

 

ALEXANDRA DOMÍNGUEZ

 

 

 

El único lugar

  

Cuanto sucede, lo que no existe pero aun así sucede,
las tres manos del destino en un lugar extraño,
el mediodía hacia el que vamos más allá de nosotros.
Lo que sé y lo que no sé, la madera de un árbol, la materia de un astro,
lo que sucede cuando es de día, lo que ocurre de noche.
Lo que bajo el cielo de la Tierra es memoria de mujer,
la modista en su piso de alquiler, los jubilados pobres.
Cuando voy por este mi único lugar,
una ciudad de la que no tengo recuerdos, el mar detenido.
Lo que sucede a mi derecha y lo que sucede a mi izquierda,
la vecina que riega los geranios, la que sacude el polvo.
Yo soy la que soy, la última en llegar, vosotros.

 

 

CARLOS RENÉ CORREA

 

  

Abro mis manos en el deshojado otoño.
Persiste la escarcha del primer abandono de los árboles
y el agua va vestida de niebla.
Allí está el parque pintado por la muerte
de la savia que ha huido al corazón de la tierra.
Las estrellas, ojos de pájaros incorpóreos,
entre mi ser y el tuyo
navega mi limitado canto hacia tu eternidad.

 

EMMANUEL HOCQUARD

 


 

Tautología

 

Viviane es Viviane. Una, evidenteme.
Quien habla?
La frase no tiene autor. La frase no tiene sujeto.
La frase no tiene verbo.
En “Viviane es Viviane” es no es un verbo, la primera Viviane no es el sujeto y la segunda no es el predicado.
Sólo hay una Viviane. Una, evidente.

Si acepto como regla que todo enunciado es una tautología, entonces toda proposición, hablada o escrita, dice lo que ella dice y no dice otra cosa.
La tautología es autoliteral (V. Literal, literalmente, literalidad)
Nada la explica. Ella no explica nada. Ella es suficiente. Nada la produce, no produce nada. Ella es ella misma, una, evidente. “Como nuestra vida”

La tautología ocupa todo el espacio del lenguaje
(…)
Si, Viviane es Viviane.
La tautología no dice todo, pero si.

  

Versión Patricio Grinberg

 

 

CLAIRE GOLL

 

 


Yo he nacido en tu corazón

  

Yo he nacido en tu corazón.
Un domingo -con veinte años-
tú me enseñaste a hacer equilibrio
sobre nubes;
tú trajiste a mis ojos
las lágrimas de la bienaventuranza;
tú me ordenaste abrir las puertas
al ángel con las alas manchadas
y al asesino de la medianoche
para pedir perdón.

Tú me enseñaste el éxtasis
delante del guijarro -cargado con duración-,
delante de la maleza del muladar;
tú ensayaste conmigo la canción a dos voces:
el aria del amor a prueba de fuego
y que resiste a todo incendio…
pero la muerte la ha chamuscado
y yo me derrumbo bajo el peso
de la aflicción de plomo.

Sí; tú que me trajiste al mundo,
¡ayúdame a emigrar al cielo!