viernes, 16 de mayo de 2014

KARLA SÁNCHEZ



 

Bajo el alero de la noche

 
 

Un cuarto sin ventanas
una jardinera transformada en sofá
un escritorio al centro de la sala
un pequeño televisor
tres sillones raídos
un zaguán convertido en pulpería
una vitrina guarda recuerdos del Perú
las fotos, un traje de etiqueta
la mesa de comer
un guiso sin papas que también es vida
vuelven.


Vuelve la sirena de un tren lejano, jamás visto
yo espero sentada bajo el alero de la noche.

 

 

ERNESTO CARDENAL


 


Como latas de cerveza vacías…

 
 

Como latas de cerveza vacías y colillas
de cigarrillos apagados, han sido mis días.
Como figuras que pasan por una pantalla de televión
y desaparecen, así ha pasado mi vida.
Como automóviles que pasaban rápidos por las carreteras
con risas de muchachas y músicas de radios...
Y la belleza pasó rápida, como el modelo de los autos
y las canciones de los radios que pasaron de moda.
Y no ha quedado nada de aquellos días, nada,
más que latas vacías y colillas apagadas,
risas en fotos marchitas, boletos rotos,
y el aserrín con que al amanecer barrieron los bares.

jueves, 15 de mayo de 2014

HELENA RAMOS


 

61

  

Arrodillada
rubriqué el verde claro
con mi desnudez.

 

De: Polychromos (haikus)

 

 

RUBÉN DARÍO



 


 
 

¡De una juvenil inocencia
Qué conservar sino el sutil
Perfume, esencia de su abril,
La más maravillosa esencia!

Por lamentar a mi conciencia
Quedó de un sonoro marfil
Un cuento que fue de las mil
Y una noches de mi existencia...

Scherezada se entredurmió...
El visir quedó meditando...
Dinarzarda el día olvidó...
Mas el pájaro azul volvió...

Pero... No obstante... Siempre... Cuando...

 

 

ANA ILCE GÓMEZ



 

Red de infinitudes
 

 

Las premoniciones, los sueños, los augurios
La vasta red de los sentidos
Eso que desconocemos
Aquello que damos por sabido
El sabor de la sal
El ocre de la tarde
Lo fugaz
Lo continuo
Todo forma una red infinitesimal
un íntimo tejido
que entrecruza la vida de una espora
con nuestras propias vidas.
Éstos son los misteriosos obsequios
los enigmas al hombre conferidos
en la siesta de siglos
por la intención de un ángel
o el ocio de un Dios infinitivo.

 

De: Poemas de lo humano cotidiano

 

 

DAISY ZAMORA


 

Preñez

  

Esta inesperada redondez
este perder mi cintura de ánfora
y hacerme tinaja,
es regresar al barro, al sol, al aguacero
y entender cómo germina la semilla
en la humedad caliente de mi tierra. 


 

SUAD MARCOS





Posesa

  

Fui poseída por tu trozo
erecto
y lúbrico.
Mi alba labra el gozo circular.
Geranios y girasoles cobijan mi insomnio.