Agosto
otra vez
El
brezo arroja su púrpura manto
una vez más sobre la colina;
bajo un tembloroso álamo
mi Amor yace frío e inmóvil.
¡Ah,
muy profundo debe dormir mi Amor
en aquella lejana llanura flamenca,
si no sabe que las campanillas del brezal florecen
otra vez sobre las colinas de Hampshire!
Oh,
otras muchachas toman otros hombres,
y apenas un suspiro fugaz
no perturbará el más leve sueño;
pero mi pobre corazón moriría
si
tan profundamente durmiera mi Amor
bajo su árbol extranjero,
que no despertara al pensar en aquella
que pudo amarle con tanta fidelidad.
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