Coro
II
Bailamos
a medio cuerpo.
Bailamos
con nuestros huesos.
Sol
gangrenado;
solo quedan las pezuñas
y aún así
corroes el hueso.
La
campana de la iglesia
sonó a las seis
pero la muerte
no llegó a su cita.
Los
objetos
bailan y repiten
desintegrados
sobre tu claridad.
Bailar
aunque ya no hay
ya
no
no.
De: “La danza salvaje”
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