domingo, 23 de agosto de 2026

THIASOL SÁNCHEZ

 


 

LA OTRA NOCHE
descubrí a la abuela
ballena–loba–marina
aullando a la luna.

Conjuró a nuestras ancianas
encalladas en la cara oculta
   de la luna.

Giraba giraba    encorvada
en ritual planetario
como un huracán
   del gran Atlántico.

Cada menguante
las invoca      solitaria
en su cuarto creciente.

Ayer    en novilunio
el centro galáctico
   como bola de cristal
se reveló entre sus manos:

“ellas no son ballenas de sal”.

¿Sabrá la abuela
   el significado?

 

De: “Tengo una ballena en mi ojo”

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