miércoles, 26 de agosto de 2026

GONZALO ZURANO

 

 


Una tarde de sábado

 

Dejamos las bicis
apoyadas en el cordón
con la velocidad y la pericia
que el tiempo pondrá
luego
para otros asuntos.
Usamos el portón como escalón y
nos sentamos en la pared.
Desde ahí el barrio
parece más chico.
Somos como un par de satélites
registrando la cuadra.
Hablamos del futuro.
Queremos ser futbolistas, claro,
pero también inventores
o arqueólogos.
Es una tarde de sábado,
mi vieja tira agua y barre la vereda.
Raspa las baldosas
y las mira
como quien busca
una explicación.
Luego de un rato me dice que entre
a bañarme
porque vienen visitas.
Bajo de la pared, agarro la bici
y cruzo la calle
sin prestar atención,
mientras se apaga el reflejo del sol
en el asfalto.

De: “El desarmadero”

 

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