jueves, 8 de junio de 2023


 

KURT DE BOODT

 




El hombre nuevo


1

Anoche rompió ¡crac! el cascarón el hombrecito nuevo
el mundo aún no da señales y también yo
sigo viviendo como un tonto como si no tuviera algo
adán-abrahamcadabra-atlasesco

¡chas! creador del tiempo y del hombre
lo mejor que pueda pensarse
portador del agua y de la tierra
reformador del mundo.

No hay de qué
gran paso
gesto pequeño.

Al punto germina
en el espacio inconmensurable
del cráneo humano una única semilla
cuerpo extraño extraviado solito en el universo.

Uno de cada seis mil millones
y otros cuantos millones más haciendo bulto
miles cientos decenas de mortales

ya es un comienzo.

  

Versión de Diego Puls

 

ANDREA CABEL

 

 


 

El único enemigo soy yo

 

cansada de tanto viaje, plegada en mi propia forma de insomnio,
                                                                                           de rostros y olas.
desaparecen los planetas, las calles, las páginas que se extienden
lentamente:
nadie va hacia la muerte,
sólo los que leen el destiempo
los recuerdos, los ojos amargos.
sólo los ángeles y las burbujas saben cuánto aire hay en las brasas
cuanta eternidad futura en la huida en una aguja.

el único enemigo soy yo, obstinada tez de tiempo,
sólo los atardeceres y los gritos,
las mejillas tan rotas,

y el océano,
perfumando las barcas, los peces, los brazos fuertes de un hombre y
una red.

no canta más la montaña,
arde el niño y la casa hacia un sujeto en el rincón más ciego y oscuro,
hurtando resignación a la luna, a la paz de las rosas
de la lluvia que flota y camina extensa hacia los papeles endurecidos por
el aire
por los paisajes de instante y desorden.

 

 

LUCÍA CARRANZA

 


 

El escondite

 

Yo era real y ficticia, me quedo con las dos.
Jugaba a las muñecas: les ordenaba su casa, su ropa, su día a día, y ellas me lo agradecían. Me decían palabras al oído o soltaban una risita encantadora. Yo sigo jugando, pero mis muñecas se guardaron.
Jugaba y giraba y me escondía cuando quería. Esos días volverán algún día.
"Has dejado el agua hirviendo por pensar en las musarañas
Has estado escuchando a La buena vida para salvar esos momentos
Has vuelto a reunir los juguetes en bolsas de plástico, rotas, de tiendas de ropa"
-me digo
Me dices sí y yo respondo no porque quiero ser yo.
Papá no se va de viaje, él se queda conmigo, trae el periódico y arregla la computadora.
Escucho esa salsa y lo recuerdo más, o el rock antiguo que él solía escuchar.
Mañana lo haré reir, acabo de decir.

 

 

VIVIANA AYILEF

 

  

 

Poema para la Resistencia

 

El niño que yo fui
no entró en El Capital
ni en calles del martirio
ni humedeció brillojos-de-tristeza.

Tuvo su barco de papel
y alguna vez
dolió palabras
en su cuerpo.

El otro niño —niño mismo—,
canciones y poemas tuvo.
Agua de lluvia que beber,
papá y mamá en la tempestad
brazos, caricias.

El hombre viejo de hoy
indaga en el espejo, y ríe.

Termina este poema
y tiende

un mundo pleno de palabras

para el niño que espera
el barco que le salve
del olvido.

 

ÁNGEL CAMPOS PÁMPANO

 

 


 

Compañeros de viaje

  

Me llegué a la ciudad con el frío de las mañanas de viaje para ver los colores de las casas: la lentitud del rosa ensombrecido de sus fachadas, la luz blanca o dorada de las plazas vacías tras la lluvia, en la tarde. Buscaba mi lugar, perseguía un texto que había perdido (leído) en algún sitio. Anduve hasta el muelle. Lloviznaba. Y, allí, solo, en el muelle sin nadie, recordé en voz alta el comienzo de la Oda Marítima.

 

De: “La ciudad blanca”

 

ÁNGEL ORTUÑO

 

  

 

Texas es más grande que el mundo

Overflow of love
Jackyl

 

Cualquier
sentimiento
puede expresarse con una flor
pero Leatherface¹
prefiere su motosierra
luego de asegurar
brazos y piernas
con tiras de metal y poderosos
golpes de martillo
al resonante
letrero de la florería. 

 

1.- No es de naturaleza sádica o maligna pero
obedece siempre
a su familia:
la sierra
es la familia.
El médico
dice que no es nada.