por
la espalda
dar
la espalda exige una disciplina férrea una enorme
concentración una paciencia infinita
no
sea que antes te pongas a llorar empieces a chillar a
patalear a romper platos
hay
que dar la espalda de manera consecuente sin prisas de acuerdo
con la conciencia con el sentido de las manecillas del reloj
a
ser posible en silencio del desayuno a la cena de la mesa al
televisor de la puerta cerrada a la ventana abierta
dar
la espalda es prácticamente mi manera de sobrevivir oh soy
una maestra en eso ahora lo verás
y
cuando ya te enseñe la espalda sonreiré
como jano
Versiones
de Abel Murcia y Gerardo Beltrán
No hay comentarios:
Publicar un comentario