Retazos
Casuales
construcciones del sonido:
–yo ya se lo dije, y él lo sabe–
aplazada la confesión hasta el siguiente encuentro
el siguiente día,
la siguiente tarde en un paisaje renuente
a la soledad,
al hartazgo,
a la expiación,
por eso.
El
paso firme más firme que la carne,
la antigua juventud va en el atuendo
y este sol de noviembre ayuda poco,
imposturas necesarias como el ácido ascórbico.
–yo
ya se lo dije–
y la otra que con ella camina
ni finge ni asiente ni parece
detenerse,
–la detención es para los viejos–,
piensa,
aunque las confesiones son detenciones
de corazones,
se piensa como se discurre.
Han
pasado las dos y pasarán mañana
otra vez y otra vez:
nunca preguntará la una por la ausencia de la otra.
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