El
vértigo
Me
contaron del chico
que se rompió el cráneo
haciendo kite surf
cuando alcanzó la altura de tres metros
es decir
cuando caer al agua
equivale a deshuesarse
sobre un piso de cemento.
Tantas
cosas pueden pasar
de un día para el otro.
Podrías enamorarte
y yo podría caer enferma de hipocondría.
Es
tan frágil la carne cuando no se toca.
Ahora
todo tiene su respectivo espacio,
su barniz antióxido, su luz blanca.
La gata viene y se restriega contra el zapato,
prefiere la dureza,
como aquel que espera una señal
y se contenta con la caída de una hoja
porque le afirma lo que ya sabía:
la nada es peor que tener algo
que impacte contra el cuerpo,
y eso es algo que se piensa
mientras se patea pedazos de cráneo
esparcidos por la arena.
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