Caminar
Quedarse aunque esto implique
irse quedando solo.
Ser una calaca en el asfalto
de un montón huesos
y un corazón ardiendo.
Apostar a vivir.
Se pensaba al caminar,
lleno de cartas y de pensamientos,
para qué pensar en el precipicio,
en la ausencia, si él mismo era una sombra,
un espejo donde quisiera verse,
mirarse como todos.
De:
“La versión de los espejos”
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