Posibilidades
de la lengua que habito
La
lengua que habito mana de mi madre: un manantial un ojo de agua en aquella
montaña bajo la tormenta: la lengua que habito es una posibilidad y miles: un
río que brota de su voz cantando polichinela con Sarita Montiel mientras echo a
andar: mi mama me amamanta con una lengua que canta y juega: desbarata sus
orillas: una lengua franca enclavada en un bosque tropical inexplorade.
Las
posibilidades de habitar una lengua se translocan: caminar y cantar ajenas
coplas, nanas sin sentido arrullos: orillas: aullidos de hembras que se
reconocen en sus gestos:
mi
madre canta y ulula en las heladas aguas del pacífico mi madre y Sarita Montiel
somos un origen marino mamífero cetáceos en manadas voces que manan
infinitamente en un océano que se entibia a veces y acoge espacies, se esparce,
canta, aúlla:
una
diseminación de gestos, una posibilidad exótica votiva de aves en parloteo y
expansiones: mi madre canta mamífera y orilla: ave arrulla aúllo cría: río:
orígenes
de voces que se escapan a bases de datos de palabras de una lengua que se
supone precisa prescriptiva prescriptive: agua
la
lengua que habito se echa a andar tambaleante
como los muñecos en el pim pam pum.
De:
“La huella posible”
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