viernes, 17 de marzo de 2023

ÁNGEL MARÍA GARIBAY

 

   

 

El Oyamel

  

GLAUCA en las cumbres tu ojival cabeza,
cual arpa al viento, sin cesar se mece;
mitos ocultos murmurar parece,
o que, piadosa, sin cansarse reza.

Del huracán se burla tu firmeza,
tu plumígera fronda se estremece,
y, ni al invierno, ni al ardor perece,
azul e inmóvil, muere como empieza.

Todo eres bello: por ti sube el alma
a otras alturas y en la paz reposa
que tu frondoso tremular destila.

Pero es más bella la profunda calma
de un ataúd, hecho de ti, en la fosa
que el dolor abre y el amor vigila.

 

 

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