Busco
a ciegas la amabilidad palpando el mundo.
La busco, ya no la espero.
La busco como una niña un plato en la mesa o una
linterna si se va la luz.
La busco porque es mi costumbre soñada. Y digo
costumbre porque debería haberlo sido siempre, pero
callé por normalidad y se hizo la normalidad.
Aprovecho este saber que no lo es para conocerme
otra vez,
hay muchas infancias en la vida;
quiero soñar.
De: “Tanto
amor”
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