"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
Mi Padre
El día que él murió,
mi abuelo, el padre de mi madre, se sentó en la cocina
a beber té;
había migajas de pan en su regazo
mientras lloraba. Hijo de la muerte, miré
por la ventana de la sala
en busca del gran coche azul.
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