Eco
Eres
mi eco:
paredes que rezuman
el suelo de tablones centenarios
montañas de papeles que llevaría una vida descifrar
guardados en un armario.
Me
dijiste: Saluda al mundo
y yo saludé al mundo
y el mundo me respondió
y no podía ser de otro modo:
el mundo tenía mi voz.
Soy
tu eco:
las galaxias vacías del orgasmo
la maleta nueva
él preparando la caída
y aprendiendo a andar.
Reíste
y yo reí
frente al desfiladero
que devolvía nuestros saludos
y también se rio él
grité: Quién está ahí?
Ahora
lo sé:
allí estaba este que ahora soy
sin ti.
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