Como
los muñecos en el pim pam pum
Emitir
sonidos con la voz:
Echar a andar: un pie después del otro, como los muñecos, arza pa’rriba y
baila: mueve: habla: ulula: camina: anda.
Habitar
una lengua que es nave que es una ballena en las heladas aguas del Pacífico que
aúlla, ulula y cría a la cría o crío, al sujeto gestado, ¡qué gran batalla de
la lengua por emerger en la voz! Una voz que se hace uno una une gramatical y
orgánicamente como el crecimiento de los virus y las bacterias en ecosistemas
naturales innaturales, diseños de une voz ad aeternum.
Habitar
una lengua que es nodriza y acoge en una blancura y exquisitez, grandilocuencia
y razones argumentativas que contrastan con la eclosión y la maternal locura
errática y rebosante poemática de la lengua que emerge como los muñecos en el
pim pam pum: una lengua que se expande como vía láctea que se derrama y entibia
en la galaxia…
Habitar
un desconcierto que asume la posibilidad de verbos de pronunciar
multiplicidades si el sujeto sujeta tienen edad lingüística o lúdica o aún
maman del pecho:
lactantes
en lactarios de larvas que los señores acondicionaron para ubicar zonas
innombrables tabúes porque algunes persones nacieren grandes y morales y
juzguenes y resueltes y amarguetes y brutelmente cuadredes y pareciere que
entre les paisenes y les militares el dede de le corrección es indirectamente
proporcional a la leche al canto y a Sarita Montiel.
De:
“La huella posible”
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