sábado, 25 de julio de 2026

ANDRÉS GARCÍA CERDÁN

 


 

Mira, Teo

 

Mira, Teo. Aún hay gorriones.
Es septiembre y se mueven
a tu lado. Los últimos
gorriones.
Se hacen
con un trozo de pan y vuelan cerca,
un poco, apenas unos metros,
y desde ahí te observan: te conocen.
Aunque tú no lo sepas,
su estirpe es el temblor,
el verde de los campos.
Desde antes están aquí.
Ahora bailan
en los semáforos, en la fachada
de Hacienda,
entre los coches,
o sin decir nada se van.
No hay sitio
para ellos en el ruido.
Si aparecen, si vienen hasta ti,
es porque saben
que tú eres su hermano. Míralos:
su eternidad,
su asombro,

su alegría.
En cada salto, el gran amor
del mundo,
una celebración del equilibrio.
Han venido a cantar contigo. Canta
con ellos. Dales pan, dales un nombre.

 

De: “El gran amor”

 

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