Renacen
la valentía
y la gracia.
No importa de qué manera — un partido
de fútbol entre prisioneros:
en especial en ese
de abajo que juega en el ala.
Oh tú, tan ligera y veloz sobre los prados
sombra que se expande
en el atardecer tenaz.
Se tuerce, llama larga al terminar
un día sin color. Y mientras se esfuma
quimérica ya tu carrera
crece en mí
amargo en la estela.
Sainte-Barbe du
Thélat, mayo de 1944.
Versión de Diego Bentivegna
No hay comentarios:
Publicar un comentario