sábado, 1 de abril de 2023

MALVA FLORES

 


 

Los dioses se fugaron de las islas 

Buscas en Roma a Roma ¡oh peregrino!
y en Roma misma a Roma no la hallas
Quevedo

Unos querían vivir el rumba rumba, el tango, el ajetreo de aquellas largas horas donde los parroquianos se regocijaban.

Otros querían volver al bendecido sol de algún verano que ya no tiene nombre y sólo podemos recordarlo como aquél: el verano magnífico de nuestra plenitud.

Todo está detenido acá en los riscos, suspendido en el tiempo de las medallas:

Los dioses se fugaron de las islas y en su sitio —me dicen los fuereños— ha quedado el censor.

 

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