domingo, 4 de marzo de 2012

NORA MENDEZ



La estación de los pájaros (I)


Ojos, tus ojos
Como el alba dormida
Tu boca quieta y pájara
Se desviste de asombros,
Me enredo y caigo
Sin piedad sobre ella
Recostados vamos
Viendo pasar metáforas
Por debajo de la carpa

En el incienso de la noche
Se sujetan entre sí nuestras caricias,
Quieto vas
Quieto te veo partir
Bajando tibio
En el puente imaginario de mis ritos
En ese cruce rítmico
De dos corazones
Que acaso aman
Escribo este poema,
Que será para ti
como
un
vestido
Ajustado a tus nervios
A tu olfato de fauno
Herido como tú en el centro
Tallado a tu estribillo
Perpetrado a tu piel

Con el irás a la tierra
Cama de nuestro encuentro
Con el te irás arropado
Desnudo itinerante
Completamente mudo
En nuestra última
noche de amo


NOHEMÍ SOSA


Si volviera...


Si volviera sería sólo fantasma
aunque hojas de palmera abaniquen mi rostro
tu no me veras como en aquellas noches de vigilia
en mi rebelión te perdí
ahora sólo soy mascaron de proa
de un barco que no llegará


sábado, 3 de marzo de 2012


CARLOS PELLICER




Estudio
Para J. M. González de Mendoza

7.- Hay azules que se caen de morados.

ELÍAS NANDINO



Aventura


No sé cómo viniste hasta mis manos
a llenar las tinieblas de mi lecho,
y a juntar tus encantos con mi pecho
realizando las horas que gozamos.
Aventura perfecta que libamos
en un secreto, bajo el mismo techo,
hasta llegar al goce satisfecho
y sin saber porqué nos encontramos.
¡Vibración de contacto sin historia;
un recuerdo grabado en la memoria
ignorando con quién fue compartido;
porque llegaste al beso de la noche
calmaste mi pasión con tu derroche
y te fuiste dejándome dormido.



GONZALO ROJAS



Instantánea


El dragón es un animal quimérico, yo soy un dragón
y te amo,
es decir amo tu nariz, la sorpresa
del zafiro de tus ojos,
lo que más amo es el zafiro de tus ojos;

pero lo que con evidencia me muslifica son tus muslos
longilíneos cuyo formato me vuela
sexo y cisne a la vez aclarándome lo perverso
que puede ser la rosa, si hay rosa
en la palpación, seda, olfato

o, más que olfato y seda, traslación
de un sentido a otro, dado lo inabarcable
de la pintura entiéndase
por lo veloz de la tersura
gloriosa y gozosa que hay en ti, de la mariposa,

así pasen los años como sonaba bajo el humo el célebre
piano de marfil en la película; ¿qué fue
de Humphrey Bogart y aquella alta copa nórdica
cuya esbeltez era como una trizadura: qué fue
del vestido blanco?

Décadas de piel. De repente el hombre es décadas de piel, urna
de frenesí y
perdición, y la aorta
de vivir es tristeza,
de repente yo mismo soy tristeza;

entonces es cuando hablo con tus rodillas y me encomiendo
a un vellocino así más durable
que el amaranto, y ahondo en tu amapola con
liturgia y desenfreno,
entonces es cuando ahondo en tu amapola,
y entro en la epifanía de la inmediatez
ventilada por la lozanía, y soy tacto
de ojo, apresúrate, y escribo fósforo si
veo simultáneamente de la nuca al pie
equa y alquimia.


ANTONIO MACHADO




Hastío


Pasan las horas de hastío
por la estancia familiar,
el amplio cuarto sombrío
donde yo empecé a soñar.

Del reloj arrinconado,
que en la penumbra clarea,
el tic-tac acompasado
odiosamente golpea.

Dice la monotonía
del agua clara al caer:
un día es como otro día;
hoy es lo mismo que ayer.

Cae la tarde. El viento agita
el parque mustio y dorado...
¡Qué largamente ha llorado
toda la fronda marchita!