lunes, 27 de enero de 2020

MARIA MERCÈ MARÇAL




  
Tercer aniversario



Hace tres años, ya: desconocidas,
cada cual con la carga, y la giba, y la sombra,
buscando un pacto, en un baile de máscaras
que alteran y duplican los espejos.
Tres años del andar, desandar, dar de nuevo
los pasos de una a otra, a menudo llegando
a idéntico lugar, una vez y otra vez
-como aquel que anduviera a tientas por el bosque
siguiendo por inercia los errores sabidos
para no figurarse extraviado del todo.
Tantas veces sorbidas por el mismo remanso
y el ovillo enredado por igual laberinto,
al tirar de ese hilo que lleva a la salida,
deshaciendo, de noche, el velo que tramaban,
de día, voluntad, razón, ternura.


Versión de Clara Curell



DULCE MARÍA LOYNAZ





Espejismo



Tú eres un espejismo en mi vía.
Tú eres una mentira de agua
y sombra en el desierto. Te miran
mis ojos y no creen en ti.
No estás en mi horizonte, no brillas
aunque brilles con una luz de agua...
¡No amarras aunque amarres la vida!...
No llegas aunque llegues, no besas
aunque beses... Reflejo, mentira
de agua tus ojos. Ciudad
de plata que me miente el prisma,
tus ojos... El verde que no existe,
la frescura de ninguna brisa,
la palabra de fuego que nadie
escribió sobre el muro... ¡Yo misma
proyectada en la noche por mi
ensueño, eso tú eres!... No brillas
aunque brilles... No besa tu beso...
¡Quien te amó sólo amaba cenizas!...



domingo, 26 de enero de 2020


EDGAR LEE MASTERS





Harry Wilmans



Acaba de cumplir veintiún años,
y Henry Phipps, el director de la escuela religiosa,
leyó un discurso en el teatro.
"Hay que defender el honor de la bandera", había dicho.
"No importa que la ataquen salvajes tagalos
o la más grande potencia de Europa."
Y aplaudimos, y aplaudimos su discurso y la bandera
que hacía ondear.
Y fui a la guerra a pesar de mis padres,
y seguí la bandera hasta verla izada
junto a nuestro campamento
en un arrozal no lejos de Manila.
Y todos lanzamos ¡vivas! y la vitoreamos.
Pero había moscas y cosas venenosas;
y había esa agua que era fatal,
y el calor cruel,
y la comida pestilente, putrefacta;
y el olor de la zanja detrás del campamento
donde los soldados iban a vaciarse;
y había esas putas que siempre nos seguían
infestadas todas de sífilis;
y los actos bestiales entre nosotros o a solas.
con intimidaciones y odio, la degradación común
y los días de repugnancia y las noches de miedo
que llevaron a la hora de la embestida por la ciénega
infernal,
detrás de la bandera,
hasta que caí con un grito, de entrañas vaciado a balazos.
¡Ahora, en Spoon River, me cubre una bandera!
¡Una bandera! ¡Una bandera!

LUCILA NOGUEIRA





XXXII



Es tanto el dolor que el silencio es crimen
La angustia es desde el hambre a la metafísica
América, América, América.

Grito tu nombre hasta romper los tímpanos

Somos blancos y negros, somos indios
En la sucesión de las vanas carnicerías
Atlántico, Atlántico, Atlántico.

Tú no separas mi poesía.


GEORG TRAKL


  


Rendición nocturna



¡Monja! Enciérrame en tu oscuridad,
¡Tus montes frescos y azules!
Un oscuro rocío sangra allá;
La cruz se alza contra el brillo estelar.

Purpúreas, irrumpen boca y mentiras
Frescas en una habitación ruinosa;
La risa aún resplandece, juego de oro,
Últimos trenes de una campana.

¡Nubes de luna! Negruzcos caen
Frutos silvestres del árbol por la noche
Y el espacio se vuelve tumba
Y sueño, esta terrena travesía.



PEDRO GANDIA




  
Poema de amor

                                        a W.H.



Dioses antiguos, ruinas
contra un aire invernal.
Mas tú has de ser modelo
de lo humano inmutable.

El tiempo, de infinitos
y turbulentos crímenes,
lejos de tus mejillas,
tu cintura, tus muslos,
tus cabellos, tus pies.

Mi rojo amor eleva
contra el glacial olvido
un obelisco en llamas,
memoria de tu imagen.

No he de temer mi muerte
pues en ti viviré...

(Así cantaba el Cisne
de Avon, mientras se hundía
en tierno y dulce niño.)


De: "Tríptico del Tiempo, la Belleza y la Muerte”