jueves, 25 de diciembre de 2025

VIVIANA PALETTA

 

 

Incandescencia de mar.

 


La ola hace lirios en su vientre.

Los vuelca en tránsito.

Afianza la luz.

 

De: “Piedra de vigilia”

 

ANA MARTÍN PUIGPELAT

 

 

A Agustín Sánchez Antequera

 

 

CADA vez que pasan los caballos
nos decimos adiós
con la misericordia de quien siempre ha sentido
cercanía en las manos.

Nada supo perturbar el silencio.
Nosotras, olvidadas, suplimos la alegría con constancia.
La constancia del sueño impertinente,
a cualquier compás del día,
la constancia de cocer cada patata,
la constancia de la herida y su medicamento,
la constancia de lavar.

Nosotras, las de entonces, las iguales,
las que ya no ven el cielo,

siempre que nos despedimos
pasan los caballos.

  

De: “La hermana aprendida”

 

 

 

 

 

miércoles, 24 de diciembre de 2025


 

LOREDANA VOLPE

 

 

xiii. de vuelta al pozo

 

 

el hombre que no tiene tiempo
ha pasado por casa otra vez.
suele estar de paso por todas las cosas.
a la hora exacta los relojes
indicaron con una precisión de ritual
que era hora de la siesta.
el hombre cae donde puede.
ahora duerme en mi cama.
lo veo dormir.
envidio esa confianza suya
de caer dormido en cualquier parte.
no tendría que estar en mi cama
mientras duerme.

el hombre está de paso,
trabaja, pero su mano está en mi rodilla.
qué haces.
nada. no hago nada,
si no quieres.
quiero.
no tendría que estar tumbada junto a él.

algo que no nos pertenece
nos atrae hacia la belleza.

el pozo es hondo,
miro dentro el agua fría, los ojos fríos
y en su orden de metales perfecto
una pulsión dirías de otro tiempo
nos empuja al centro del misterio.

quiero tocar el agua,
pero temo hundirme del todo.
pienso en volver a la cocina
donde el café y el silencio
y la luz de la tarde y nada más
que esa paz.
quiero no estar en esta cama.
el hombre se viste rápidamente.
no tiene tiempo.
digo algo.
me ha gustado besarte.
ríe. miento.
no tiene tiempo.
pasa por las cosas sin estar en ellas.
siempre pasa, sin embargo.

súplicas, quejas.
quédate. el futuro.
no tiene tiempo

 
 

De: “Ejercicio de aniquilación”

 

 

ELISA LERNER

 

  

332.

  

«La memoria es la frágil pero indispensable despensa del escritor. Sin ella no hay futuro», dijo una escribidora que no quiere saber de olvidos.

 



ANTONIO ARROYO SILVA

  

 

 

De cómo el animal fue a morir
debajo de la cama de mi hermano
y de cómo no hay nada extraordinario
en buscar el calor en su último aliento;
pero extrañarse es necesario
ante una circunstancia tan humana
que los humanos la olvidaron
como propia. Se muere
y nace el paraíso, dicen.
El cielo de la perra era el calor
de mi hermano, debajo de la cama.
Allí, sin ángeles, murió. No sabía
qué era eso de morir
ni por qué tanto diablo se esconde
debajo de otras camas.

  

De: "La memoria del roce”

 

 

 

JUANA M. RAMOS

  

  

El vaivén de la escoba

  

La noche se ha colado /
entre las rendijas de la tarde. /
Me hallo apostada /
en una esquina concurrida, /
donde espero el autobús /
con la misma mansedumbre /
con la que se espera todo /
en esta ciudad acechada /
por el eterno insomnio. /
Miro por encima de mi hombro /
me golpea una luz /
………..rojiza y perezosa. /
El cine Fair (que tantas /
otras veces he visto /
desde la ventana presurosa /
………..de algún taxi), /
ahí, en pie, de las pocas /
salas “a la antigua” /
que se aferran con uñas /
y con dientes al paisaje /
cada vez más futurista /
………..de la urbe. /
Lo observo con curiosidad. /
Me acerco. Indago. /
Un jovenzuelo cabizbajo /
barre la entrada. /
Irrumpe en mí la nostalgia. /
El vaivén de la escoba /
me columpia en el recuerdo /
de nuestras pláticas nocturnas, /
de las risas, de cada coincidencia, /
de cada desacuerdo, del gesto nervioso /
que te empujaba a buscar tu propia escoba /
para barrer con insistencia el piso ya limpio /
y reluciente de tu sala, cada vez que de mi boca /
………..se escapaba un “te quiero”.