peinados
de otra época en un bar para no ser nada.
para entrar en la parte ambiental como quien deja enfriar el café.
la mueca de una camarera que sirve un vaso
con la historia congelada en sus movimientos.
es todo nuevo y viejo a la vez.
hay una fascinación por empujar la materia
hasta los bordes de su lectura.
nadie observa los mejores detalles:
el juego de dislocar aquello
que cumple una función a su renta
para no pagar de más esas torceduras
en las caras menos familiares. fuman.
se trata de poner en relieve una minoría
pero solo para que el paisaje sea sustentable.
un imperio puede ser un pequeño error en una escena
que sale en primera toma.
así: colonizar cualquier juicio sin proteínas o arder
en una pila de cartas mal enviadas
De: “Las
calles nevadas”
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