Por aquel entonces no sabía lo que era una fábrica
la
sirena de Malingre ululaba y era la ciudad
por un instante coincidía con el calendario universal del progreso
nunca
vi a los obreros salir de la fábrica
tampoco nunca entré o salí de un corazón
un corazón es un laberinto
“entonces,
¿es una imagen dialéctica?”
“sí, un brillo”
más
tarde
la vegetación devoró el edifico de la fundición
igual que a la ciudad en que vivió la niña
¡¡¡ah, las montañas
casi olvido
las montañas!!!
la
noche extiende sus manteles
tenues
bordadas en plata
las constelaciones
no
sé qué sucede a continuación
desconozco, de momento, la dieta celeste
Versión
de Gonzalo Hermo
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