jueves, 13 de junio de 2013

ANTONIA TORRES





Inventario de equipaje


Para Javier Bello

Sostener el cuerpo con palabras
como quien sostiene la bandeja del desayuno
en ascuas
esperando ser invitado a la ejecución o al banquete.

Sostener palabras con el cuerpo henchido
como se sostienen cartas, columnas o banderas.

Sostener un libro como predicador
cuando se lee, a solas, un poema en voz alta.

Así se sostiene el cuerpo:
con preñez y palabras
gruesas, delgadas
en aduanas y puertos

de este modo se declara el cuerpo:
inventario de equipaje, aunque ligero, una oración
o el denso humo de su quema.




DELMIRA AGUSTINI





Ceguera



Me abismo en una rara ceguera luminosa,
un astro, casi un alma, me ha velado la Vida.
¿Se ha prendido en mí como brillante mariposa,
o en su disco de luz he quedado prendida?
No sé...
Rara ceguera que me borras el mundo,
estrella, casi alma, con que asciendo o me hundo.

¡Dame tu luz y vélame eternamente el mundo!


RAFAEL DE LEÓN





Lluvia



¡Te quiero!, -me dijiste,
y la flor de tu mano
puso un arpegio triste
sobre el viejo piano.

( En al ventana oscura
la lluvia sonreía...
Tamboril de dulzura.
Gong de melancolía.)

-¿Me querrías tú lo mismo?-
Y en tu voz apagada
hubo un dulce lirismo
de magnolia tronchada.

( La lluvia proseguía
llorando en los cristales...
Cortina de agonía.
Guadaña de rosales.)

-¡Para toda la vida!-,
te dije sonriente.
Y una estrella encendida
te iluminó la frente.

( La lluvia proseguía
llamando en la ventana
con una melodía
antigua de pavana.)

Después, casi llorando,
yo te dije: -¡Te quiero!-
Y me quedé mirando
tus pupilas de acero.

-¡Para toda la vida!-
dijiste sonriente,
y una duda escondida
me atravesó la frente.

( En la ventana oscura
la lluvia proseguía
rimando su amargura
con la amargura mía.)
 


ALFONSO FREIRE





Los trenes del sur



La tristeza de las estaciones
Mueren
Y reviven en el recuerdo
De los que nacimos en las estaciones móviles
Del sur

El amor y el humo del olvido
Se sientan en la sala de espera

Mi padre viene y va
En su tren invisible
Para contar en cada regreso
La historia
De viajes y retornos

Muchos jóvenes de hoy
Desconocen la magia de los trenes
Por haber nacido en otros viajes
Que aún no tiene estaciones.


miércoles, 12 de junio de 2013

DELMIRA AGUSTINI





Amor



Lo soñé impetuoso,  formidable y ardiente;
hablaba el impreciso lenguaje del torrente;
era un mar desbordado de locura y de fuego,
rodando por la vida como un eterno riego.

Luego soñélo triste, como un gran sol poniente
que dobla ante la noche la cabeza de fuego;
después rió, y en su boca tan tierna como un ruego,
soñaba sus cristales el alma de la fuente.

Y hoy sueño que es vibrante y suave y riente y triste,
que todas las tinieblas y todo el iris viste,
que, frágil como un ídolo y eterno como Dios,

sobre la vida toda su majestad levanta:
y el beso cae ardiendo a perfumar su planta
en una flor de fuego deshojada por dos....



ANTONIA TORRES






Segunda inmersión
Andre Racz en la memoria.
«La memoria arroja y deja en seco
una multitud de cosas retorcidas;
una rama retorcida en la playa,
devorada; lisa y pulida
como si el mundo rindiera
el secreto de su esqueleto,
rígido y blanco».
               T. S. Eliot



Llevarse de la vida solamente
algunos tesoros encontrados en la arena:
trozos flotantes, boyas de madera, brillantes colores,
conchas, caracoles
los restos que sobreviven de un desastre náutico
los pequeños tesoros reunidos
                                              cada verano
                                              dispuestos a lo largo de la costa
para descifrar el paisaje.
Cada piedra tiene aquí su correspondencia
sus concavidades en mordisqueadas rocas,
se coleccionan piezas, redes
en donde cada espacio vacío del rompecabezas
quema como la sal
en los surcos de las manos de los pescadores.

Sólo restos,
pedazos dispersos de un libro benévolo
materia encontrada al azar para leer las señales,
el íntimo mapa de la existencia.

SONIA BETANCORT





Cautiverio



Esta es la primera vez que mi cuerpo accede a su sombra
entonces sé que está aquí es la primera vez que lo advierto
mi cuerpo está aquí con su traje dulcísimo
me prende a una puerta que se abre
soy su cuerpo al revés soy el envés de mi cuerpo
soy el cuerpo que mi cuerpo observa

ya un tiempo atrás palideció su traje
mi sexo se expandía en un hospital
con una púrpura en la frente
abarqué el tercer ojo de las intuiciones
y vino la luz de la mano de una mujer
que retrocedía hacia la cueva

hoy el roce de mis manos inmortaliza
progresa por minutos en la fecha
cada gesto desmesurado
se cuela en los visos de esta corporeidad
por ejemplo se acumula el aire en las muelas
y eclipsa mi boca como una ventana
o recuerdo que caí en el rumor del desasosiego
y en el estómago heredé una semilla barnizada

mi cuerpo está aquí me hace pronosticar lo inservible
duele librarse de ese sucedáneo
esa virtud de lo opaco para alejar la pureza

ahora el cuerpo se estremece en su gajo
es la primera vez que lo veo y lleva una borrasca
me atrapa para consolarme
burla la catástrofe
me acerca a los anillos del árbol

está aquí es la primera vez que lo sé
mi cuerpo es otro cuerpo que se observa
mi cuerpo es un destello que se escurre
mi cuerpo está detrás tiene que estar detrás

serán
el imán o la sombra
la respuesta de su cautiverio

Del libro “El cuerpo a su imán”