lunes, 21 de agosto de 2023


 

ROCÍO SILVA-SANTISTEBAN

 

 

Otra canción

 

Tú eres mi pastor
Nada me puede faltar

Debes llevarme hacia esa verde pradera

Donde el pasto mide solo algunos centímetros
Y su suave roce produce placer

Donde no queda ni rastro de vida humana
Ni nada que pueda perturbarme

Tú eres mi señor
Nada me debe faltar

Ni un camino recto y amplio donde transcurrir
Tranquila y sola
Ni una señal en la noche que me alumbre

No me deben faltar certezas
No me deben quedar dudas

Quítame esto que me duele sin sentir
Quítame todo lo que me enciende

El fuego que lame mi piel por dentro
Las ansias de encontrar otro final

Tú eres mi pastor
Búscame en la oscuridad
Deja que suba sobre tus hombros

Con una amplia sonrisa regresaré al rebaño
Sin memoria para lo que viví
Sin memoria para levantar la mano, alguna vez

Y arrancarte los ojos.

 

De: “Mariposa negra”

 

 

IRIS MÓNICA VARGAS

  

 

Cierta libertad

 

El día en que dejamos y abandonamos las plazas,
moríamos en silencio. Sismógrafos en todo el mundo
mostraban que habían disminuido nuestros pesados pasos.
Se habían hecho pequeñas las reverberaciones de todas
nuestras fiestas. En algunos lugares, corrían las ovejas
por praderas de asfalto, y todas nuestras voces hacían eco
detrás de las ventanas. Moríamos aislados, sin alguien
que observara la partida. Los últimos te quieros llegaban
en pantallas protegidas por escudos de plástico.
Entonces, creció el motín afuera. Se agruparon protestas,
regando por doquier la muerte que llevaban en las manos.
Rogaban por la libertad de morir como antes.

 

DANIEL MEDINA

 

  


XIV

 

la piel es un recipiente: zona habitable y cardiovascular: las lenguas no están vivas sino por los nudillos: un animal (por ejemplo un alce) abstracto: finojo hinojo jinojo añojo chipojo rampojo despojo rojo garojo marojo abrojo escarambrojo redrojo perojo grojo sonrojo corojo morojo arrojo infrarrojo ultrarrojo pintarrojo cerrojo ferrojo verrojo: el arte y su didáctica: un resumen: ¿cuántas de esas palabras las conoces?

 

De: “XVIII” (a partir de los XVIII Cantos de Barnett Newman).

 

NÉSTOR E. RODRÍGUEZ

  


 
Ojo de agua


Al bajar la pendiente
que acaba en el río,
lo verán resplandecer.
El ojo de agua sostiene  
el cálculo de una grieta.

 

JUAN DOMINGO AGUILAR

 

 

  

El tejar

 

Madre, por qué cuando era pequeño
y jugaba con los primos a tirar piedras
sobre el tejado de casa,
no nos dijiste que el futuro
caería sobre nosotros
con la misma violencia.

 

 

ROCÍO G. BENÍTEZ

 

 

 

Ciega


me encontré con una bestia
que me prometió el sueño que tejí de niña
si yo lamía su cuchillo lleno de moho
si dejaba poner gotitas de su sudor
en mis ojos
y zurcir con punto de cruz mi boca.

Y lo hice
tengo un punto de cruz en la boca
que me impide hablar ahora.

Madre:
                       ¡Llama más tarde!