Otra
canción
Tú
eres mi pastor
Nada me puede faltar
Debes
llevarme hacia esa verde pradera
Donde
el pasto mide solo algunos centímetros
Y su suave roce produce placer
Donde
no queda ni rastro de vida humana
Ni nada que pueda perturbarme
Tú
eres mi señor
Nada me debe faltar
Ni
un camino recto y amplio donde transcurrir
Tranquila y sola
Ni una señal en la noche que me alumbre
No
me deben faltar certezas
No me deben quedar dudas
Quítame
esto que me duele sin sentir
Quítame todo lo que me enciende
El
fuego que lame mi piel por dentro
Las ansias de encontrar otro final
Tú
eres mi pastor
Búscame en la oscuridad
Deja que suba sobre tus hombros
Con
una amplia sonrisa regresaré al rebaño
Sin memoria para lo que viví
Sin memoria para levantar la mano, alguna vez
Y
arrancarte los ojos.
De:
“Mariposa negra”
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