Aquí
había una mujer:
ayer
jugaba a cuidar sus muñecas
ahora
busca su cuerpo entre vidrios
y
cenizas de otras que igual a ella
no
vieron llegar a Dios a tiempo
y
como tratando de armar un r o m p e cabezas
busca
sus piernas
su
sexo su
lengua su corazón.
Aquí
había una mujer:
tenía
el pelo largo y negro.
Salió
vestida como ángel.
Era
un ángel
dicen
los que la vieron salir
y
no regresar sus pasos.
No
dijo a dónde
ni
con quién diablo.
Alguien
encontró en un baldío
la
bolsa que se cruzaba por el pecho
y
un pedazo de su cabello vuelto ixtle.
Uno
de sus aretes brillaba
como
estrellita en la tierra
perlita
luminosa pero muda
no
ha dicho nada de su dueña.
Aquí
había una mujer
ahora
solo quedan dos fragmentos de su cráneo.
De: “Donde una vez tus ojos ahora crecen orquídeas”
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