Loma
verde, un wéstern
Fue
brutal Arrancaron los dos
imantados por una gravedad desconocida, el deseo
de darse muerte
uno con una punta otro
alzando con su solo brazo un pedazo de teja El sol
ardía en el cielo La vieja
Asunta los miró fugazmente desde la ventana
y corrió las cortinas Nadie más
escuchó
ese sonido El sonido
que hace una teja al atravesar el cuero, fresco el
cráneo
el crudo cerebro, el secreto crúor y después
lo que había ahí adentro Eso que
fuese lo que fuese, fantasma o fuego, se fue
No hay comentarios:
Publicar un comentario