sábado, 2 de septiembre de 2023

ADRIÁN AGOSTA

 

  

 

Loma verde, un wéstern 

 

Fue brutal Arrancaron los dos
imantados por una gravedad desconocida, el deseo
de darse muerte
 
uno con una punta otro
alzando con su solo brazo un pedazo de teja El sol
 
ardía en el cielo La vieja
Asunta los miró fugazmente desde la ventana
y corrió las cortinas Nadie más

escuchó ese sonido El sonido
que hace una teja al atravesar el cuero, fresco el
cráneo
el crudo cerebro, el secreto crúor y después
 
lo que había ahí adentro Eso que
fuese lo que fuese, fantasma o fuego, se fue

 

 

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