Verbalizar
Vamos
a salir por la puerta grande de este silencio
que
tanto te molesta. Dejaré de ser un sujeto pasivo.
Verbalizaré
todo. Ningunearé mis preocupaciones. Ven.
Cristalizaremos
nuestros futuros. Verticalizaremos las
camas
donde nos erizamos los miedos.
Agujizaremos
nuestros descosidos.
Aireacondicionaremos
nuestras más encendidas peleas.
Epicentraremos
los temblores de nuestras rodillas.
Erosramazzotizaremos
las canciones tristes.
Nopormuchomadrugaré
todas las mañanas a tu lado.
Huevofritaremos
nuestros desayunos.
Sofritareremos
todos nuestros desaguisados.
Croquetizaré
las sobras del banquete de tu sexo mientras tú
me
milanesas con tu lengua.
Canapearemos
nuestros temporales y después
tempestaremos
nuestras calmas.
Vamos
allá, es hora de mundocambiarnos a nosotros
mismos,
de
mafaldizar las constituciones,
de
homersimpsonizar los patriarcados,
de
maradonear a los poetas zurdos,
de
arbolizar los muebles viejos.
Avanzaremos
compotizando a los componentes de las
comparsas
que
no suenen bien.
Pasaportearemos
a los indocumentados
y
simpapeleareamos a los funcionarios
y
emeritaremos a todos los reyes
e
indigenaremos a los conquistadores.
Laberintizar
los atajos.
Libelularizar
los drones.
Parvulizar
nuestras facultades.
Bibliotecalizar
los gimnasios.
Caracolademarizar
las tertulias de televisión.
Y
así, cuando lo hayamos verbalizado todo, no habrá
traductor
online capaz de entendernos. Fulminaremos los
teclados
predictivos. Los correctores de los smartphones se
estrangularán
con sus propias manos.
Tú y
yo:
un
solo verbo.
De:
“Palabras de paso”
No hay comentarios:
Publicar un comentario