En
el camino
La
mañana entretejida de vientos
saltó
como un niño gitano del agua,
y,
bronceada, joven, gritó sobre la arena,
en
su delirio.
El
río —la sierpe— tiene un fondo que canta;
los vientos
azotan, se ondulan,
y el
día esconde la luna, una moneda vieja
en
el bolsillo de la sima.
Resuena
la guadaña entre el avellano,
el
amplio camino retumba cual cobre.
Avanza,
risueño y descalzo,
un
muchacho con el sol en los hombros.
De:
“Cántico sobre la indestructividad de la materia: obras selectas”.
Versión
de Salomea Slobodian
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