jueves, 13 de agosto de 2026

JORDI DOCE

 

 

 

 

Hoy mismo, en la distancia,
creí ver que te alejabas,
y sin un ruido
el rostro fulgurante de un glaciar
se deslizó en el océano. Un viejo roble
cayó en Gredos, sosteniendo tan solo
un puñado de hojas, y una anciana
que arrojaba maíz a las gallinas
alzó los ojos un instante. Al otro lado
de la galaxia, un astro veinte veces mayor
que nuestro sol saltó en pedazos
hasta esfumarse,
dejando una pequeña mota verde
en la retina del astrónomo
que sigue quieto bajo la gran
bóveda abierta de mi corazón
sin nadie a quien contárselo.

 

………………………..(sobre un poema de Ted Kooser)

 

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