El
ojo sin su párpado, milagro de la pérdida, sabe que no pude caer. Ese es mi
beneficio. No soy una medalla de tu pecho. No anulo la verdad por conservarte.
Por eso tu castigo en mí se vuelve doble. Busco lugar para una tumba. ¿Acaso
sabes donde hay más claridad? Construiré una celda sobre ella. Le devolví la
noche al infinito. Bordé sobre mí misma sin consuelo.
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