martes, 18 de agosto de 2026

ÁNGELA MALLÉN

 

 


 

Setenta silencios por minuto

 

En la distancia suena

el blues de la ciudad,

el rap de sus motores

y el metal de sus máquinas

 

Las Gigantas lanzaron un sedal

Pescaron en Epiro y en Tesalia

palabras que respiran por agallas,

dilatan y contraen su corazón a pilas,

iluminan un cerco como el faro,

alumbran como lámparas mineras

Barco. Ninfa. Araña     –      Pez. Medusa Geisha. Oruga

Palpitan. Callan. Palpitan

Alumbran. Ciegan. Alumbran

 

Ningún corazón vale sin latido

No hay estrella que alumbre sin palpitación

 

Hay que seguir. Doy gracias al silencio

que dejan en el pecho los latidos,

que dejan en el aire las palabras,

que dejan las estrellas en el cielo

 

Setenta Silencios por Minuto

es la tregua que ofrecen las Gigantas

 

Y en un silencio salto desde el barco

que partió de mí llevándome

 

Y salto en un silencio desde el barco

al país que palpita en mi interior

donde las viñas florecen y las fuentes manan

 

De: “Motel Milla Noventa”

 

 

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