Setenta
silencios por minuto
En la
distancia suena
el
blues de la ciudad,
el
rap de sus motores
y el
metal de sus máquinas
Las
Gigantas lanzaron un sedal
Pescaron
en Epiro y en Tesalia
palabras
que respiran por agallas,
dilatan
y contraen su corazón a pilas,
iluminan
un cerco como el faro,
alumbran
como lámparas mineras
Barco.
Ninfa. Araña – Pez.
Medusa Geisha. Oruga
Palpitan.
Callan. Palpitan
Alumbran.
Ciegan. Alumbran
Ningún
corazón vale sin latido
No
hay estrella que alumbre sin palpitación
Hay
que seguir. Doy gracias al silencio
que
dejan en el pecho los latidos,
que
dejan en el aire las palabras,
que
dejan las estrellas en el cielo
Setenta
Silencios por Minuto
es
la tregua que ofrecen las Gigantas
Y en
un silencio salto desde el barco
que
partió de mí llevándome
Y
salto en un silencio desde el barco
al
país que palpita en mi interior
donde
las viñas florecen y las fuentes manan
De:
“Motel Milla Noventa”
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