EL
SONIDO de una cuatrimoto
se abre paso
entre los pedazos de conversaciones,
los colores de la vendimia
y los turistas orientales
con cámaras fotográficas.
El carnicero lleva un gran trozo de animal
en la parrilla.
El rojo de la carne
y el blanco de la grasa
me recuerdan que a pesar de todo,
la vida continúa.
De: “La
isla de tu nombre”
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