viernes, 26 de mayo de 2023

ROSARIO LOPERENA

 

 

 

[No sé cómo pasa que nadie…]

 

No sé cómo pasa que nadie desfallece al cuarto de hora. Que a nadie se le cae la cabeza a media tarde. Que no hay gritos de quebrar vidrieras.

Cómo es que todos están siempre de pie. Acertados. Contenidos. En el perímetro de abarcar las cosas. Sin romperlas.

Cómo es que se traman mecanismos para dar pasos. Uno tras otro. Y ese hueco entre un pie y otro es perfecto para la dobladura de talones y el desmayo.

Cómo sucede que el asiento, la cama o este suelo no son zanjas.

Cómo es que todos están listos siempre para el tiempo y las labores. Para mirar al otro sin espasmos. Y comer con tenedores. Y sentir que se mastica un cuerpo mientras otro cuerpo mira otro cuerpo. Cuerpo que muerde cuerpo. Y lo digiere.

Como si uno no tuviera una gota dentro que insiste en la caída. Como en la celda 27. Donde estuvo Chucho el Roto. Filtradura. Ahí en lo más del cráneo. La carne más expuesta. Fue tan hondo. Muerte de agua. La gota tocando la nota. Un ultimátum. La intimidad con uno mismo. Luego la confusión lingüística. La luz. Los instantes beatos. Luego la caída. La luz.

         Manuscrito manifiesto

La caída es un talismán. Un agua pequeña donde meter la cara. Hay que doblar las corvas. Tirar extremidades. Estrellar costillas. Cerca de las rocas. Contra las rocas. Emular a Bas Jan Ader por la mañana. Arremangarse el sexo. Ponerlo boca arriba. Enrollarlo. Coserlo. Hacerlo un paracaídas partido por el medio. Saltar de árbol en árbol. Como brujas que copulan con plantas. Preñadas como las piedras. Que antes de ser piedras fueron brujas. Donde se estrelló la virgen. Donde la iluminaron.

Perder el equilibrio. Tropezar. De frente. De pico. De costado. Caer.

Caer. Por movimiento. Por la noche en primaveras frías. Soñando con otra estación del año. Durante la polinización y la contabilidad. Cuando brota de la niebla lo olvidado. Cuando te descubres bañado en una voz. Tallándote la piel con un sonido.

Desfallecer en medio de una junta. En medio de una clase. Mientras se come. Mientras se baila. Ovillarse en una reunión. Tirarse. De bruces. De cabeza. En un clavado. A la fuente de plaza. Contra los mostradores. Contra los escritorios y las gráficas. Contra las cajas registradoras. En los estacionamientos. De cuerpo entero. Sobre las torretas. Desde las grúas. Desde las terrazas. Planear. Desde los miradores. Aventarse. Del pupitre. De la butaca. Dentro del subterráneo. Dentro del otro. En las cloacas. En la azotehuela. Sobre las vías. Entre los carros. En uniforme. Desnuditos. Sobre insignias. Sobre himnos. Sobre lábaros. Zafarse la cabeza. Resbalar. Sobre la lengua. De panza. Caer. De boca. Hacer crocar los dientes contra la lengua. La materna. La extraña. La heredada. Contra la idea. Romperse el espinazo. Como kamikaze. Como la despechada. Con ganas de estar ciega. Sin fe. Sin arraigo. Como si uno no tuviera un nombre.

Caer cuando uno está sentado. Cuando uno está dentro de un cuerpo. Cuando uno tiene un cuerpo dentro. En la genuflexión y el sueño. Sobre lo mullido. En la pesadilla del venado. Sobre los escudos de poliuretano. Antes del gas pimienta. Durante el choque. Durante el saludo. Con la manita al pecho. Frente a los tanques. Aventar el peso hacia adelante. Llevar el peso hacia el estómago. Perder la vertical. Llevar el cuerpo afuera. Del cuerpo. De la manutención. Del peso. Desvanecer la recta. Cuando se miran las arrugas nuevas. Bajo la lluvia. En la pobreza. Al poco tiempo. En la bilis. En el ácido del hambre. Caer. De ira. De ternura. De risa. Gratuitamente. Por euforia. Por necesidad. Por tristeza. Caer por presión y prescripción. Por olvido. Por higiene. Profilaxis. Caer como defensa. Por contagio.

Con los nervios como cables destrozados por las ratas. Con la cabeza hecha una madeja. Con articulaciones como cuerdas. Como papalotes. Como nubes disecadas. Caer como muñecas inflables que rebotan al escuchar piropos. Caer como una espora. Estéril. Vivir en la caída como peces en el hielo. Abiertos. Con los vientres extendidos. Vivir como los peces helados en lo abierto. Vivir como los peces.

 

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