Una noche de verano
Siento
una quietud
que se parece a un trato.
Lucir las brasas solas.
Su esfuerzo por seguir
condenadas a nada
no ayuda a que se reconozca
su valor. Allá arriba
ni cielo. La culpa
la tienen las estrellas.
Yo sé lo que es rezar.
De: “Peor que pedir”
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